Enciende la vela
Coloca una vela pequeña en el hueco de la base. Su calor suave hará el resto.
Chocolate derretido en tu propia mesa, con una vela y un tenedor para cada taza. Un plan pequeño que convierte cualquier noche en algo especial.
Chocolate cremoso al instanteNo necesitas esperar a tener compañía para disfrutar de un momento especial. Una vela, chocolate y tu plan favorito.
Disfruta de chocolate caliente y cremoso mientras ves tu película favorita.
La vela aporta ese toque cálido que convierte una noche normal en algo especial.
Úsala con fresas, galletas, malvaviscos, frutas o tus dulces favoritos.
Ideal para Navidad, cumpleaños, aniversarios o simplemente para sorprender a alguien.
Sin aparatos, sin enchufes, sin complicaciones.
Coloca una vela pequeña en el hueco de la base. Su calor suave hará el resto.
Pon trocitos de chocolate en la taza y déjalos derretir despacio, removiendo de vez en cuando.
Con el tenedor, baña fresas, galletas o malvaviscos y disfruta sin prisas.
Rojo, blanco o marrón: una taza para cada plan.
El clásico que anima cualquier mesa.
Suave y luminosa, combina con todo.
Intensa y elegante para los más chocolateros.
Cerámica con acabado brillante, asa cómoda y un tenedor a juego con cada taza.
Vista frontal
De perfil
Desde arriba
El hueco para la velaTodo lo que conviene saber antes de tu primera noche de chocolate.
Solo chocolate, una vela pequeña tipo tealight y algo para mojar: fresas, galletas, malvaviscos…
Una taza de cerámica en el color que elijas (rojo, blanco o marrón) con su tenedor a juego.
Sí. Además de chocolate, sirve para queso fundido.
Unos 130 ml por taza, la cantidad justa para una ración individual.